domingo, 5 de junio de 2016

¿Cómo subrayar los apuntes?

Como ya se sabe, subrayar los apuntes supone resaltar ciertos conceptos e ideas que engloban la idea general de la materia. De este modo, nos resulta mucho más sencillo delimitar aspectos para su posterior estudio.

Al realizar la tarea del subrayado hay otros aspectos que conviene tener en cuenta, ya que no debemos limitarnos exclusivamente a resaltar ideas, sino que también sería apropiado ampliarlas con nuestras palabras en los huecos que tengamos en nuestros apuntes. Esto evitará que perdamos tiempo cuando pasemos a estudiar y a repasar posteriormente el texto. Por ello, es muy importante estar atentos en el momento en que leemos los apuntes para comenzar a subrayar aquellas ideas principales con las que tenemos que quedarnos. Hay que tener cuidado para no dejarnos nada por el camino.

Hay mucha gente que subraya prácticamente el texto casi al completo. Esto no es seleccionar aspectos relevantes, además de ser una técnica que dificulte la retención y el verdadero aprendizaje. Además, esto conduce a que, más que entender e interpretar a nuestra manera, memoricemos, pero esto no ayuda a entresacar los datos importantes, que es donde realmente está la clave del estudio.

Es por esto, que se insiste y se recalca continuamente la importancia de la concentración en el momento de la lectura. En ese instante es primordial saber descartar lo secundario de lo principal. Así pues, la información subrayada ha de ser mínima. Nos limitaremos a destacar palabras o, como mucho, frases esenciales que, en los posteriores repasos, nos permitan, con un vistazo rápido, saber de qué se habla en cada parte.

Evidentemente, según lo fácil o difícil que nos resulte una materia, así será nuestra capacidad de síntesis. Si algo es nuevo o no lo conocemos demasiado bien, probablemente necesitemos destacar más cosas. Pero, de nuevo, eso no quiere decir que tengamos que subrayarlo absolutamente todo.

Así, pasaremos a realizar el subrayada únicamente cuando hayamos leído previamente el texto al menos una vez. De ese modo, será mucho más sencillo saber localizar lo importante. Nada de improvisar. Realizaremos el subrayado yendo párrafo a párrafo, sin pasar al siguiente hasta que estemos seguros de habernos quedado con la idea principal de cada uno.

Para ayudarnos visualmente, podemos optar por tener, un par de colores para subrayar ideas destacables y ejemplos. Eso sí, no caigamos en la trampa de utilizar demasiados subrayadores de distintos colores, pues, en contra de lo que cabe esperar, pueden dificultar la comprensión y la interpretación, además de que resulta bastante lento y hace perder más tiempo.

Por el contrario, si optamos por el uso de un único color, es preferible que la forma de subrayar cambie de las ideas principales a los ejemplos u otro tipo de conceptos. Por ejemplo, subrayado recto-subrayado ondulado.

Por último, hay que tener en cuenta que en ese momento del subrayado, también puede optar por destacar ideas con flechas para relacionar conceptos, esquemas, exclamaciones para atender mejor a ciertos aspectos, etc.

No hay comentarios:

Publicar un comentario