viernes, 10 de junio de 2016

Los deberes

Aún a riesgo de sonar repetitivo, dedicaremos un breve espacio a la importancia de la realización diaria de los deberes. Parece algo obvio y evidente, pero no siempre es fácil de cumplir (por pereza, por imposibilidad, etc.). Sin embargo, este simple detalle es algo que nos ayudará a ir entendiendo cada vez más los contenidos en los que vayamos entrando. Además de nos imponemos a nosotros mismos un ritmo continuo para llevar la asignatura al día.

Lo más positivo de esto es el aprovechamiento de la posterior corrección de dichos ejercicios en clase. Quien lleve los deberes hechos notará mucho más la diferencia, para bien, que quien no los lleve realizados, ya que se limitará a copiar soluciones, pero no habrá practicado el desarrollo ni habrá entrenado su mente para la mejor comprensión de los aspectos que conlleve cada uno de los ejercicios. Sin embargo, al tenerlos hechos previamente, nos será más fácil saber qué hemos comprendido correctamente y qué fallos hemos cometido, pero sabremos solventarlos a tiempo gracias a dicha corrección. Así, si nos surge alguna duda, este será el mejor momento para consultarla.

Otro factor que será positivo para quienes realicen los deberes será la percepción del profesor, ya que suelen tener muy en cuenta quienes los llevan hechos y a los que no. En este sentido, es también aconsejable que, si se piden voluntarios para corregir los ejercicios, salgamos a realizar alguno. Ir realizando esto poco a poco también nos ayudará a que el momento de salir a la pizarra nos cueste menos cada vez y vayamos adquiriendo mayor soltura.


Es recomendable hacer la tarea el mismo día en que se ha mandado, para tener el contenido que deberemos poner en práctica más reciente y porque, cuanto más lo atrasemos, menos nos apetecerá hacerlo. Además de que las prisas no son buenas compañeras.

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