Es conveniente y recomendable tomar nuestros propios apuntes, para lo
cual es importante seguir el punto anterior: hay que asistir a clase. De este
modo, nos será más fácil ir reteniendo la información que vayamos apuntando.
Aunque es importante escuchar, es importante anotar todo lo relevante, para que
luego no nos olvidemos de lo esencial.
En cuanto a la toma de apuntes, hay que tener presente lo que es mejor
que NO se haga.
Para empezar, no tenemos que pretender abarcar absolutamente todo lo que
va diciendo el profesor, no podemos copiar todo tal cual se está explicando. Si
lo intentamos, nuestra velocidad deberá aumentar y esto conlleva, muy
posiblemente, a que nuestra letra se convierta en garabatos imposibles de leer.
Además, es más probable que perdamos el hilo de las ideas que va añadiendo el
profesor conforme va a avanzando y esto ocasionará que nuestro apuntes estén
llenos de lagunas.
Otro detalle que no es muy recomendable es no leerse los apuntes en casa
el mismo día que se han tomado. De este modo podremos comprobar que se
entienden y que no faltan ideas elementales. Así, podremos añadir lo que sea
necesario, resumir o corregir lo que haga falta. Si hacemos todo esto días
antes de algún examen, lo único que conseguiremos será perder tiempo tratando
de subsanar aquello que pudimos hacer en un mejor momento o tratando de
conseguir esos apuntes por otros medios.
De hecho, esto último suele ser otra opción que no es muy recomendable:
dejar de lado nuestros apuntes para estudiar los de otra persona. De nuevo,
corremos el riesgo de tropezar con palabras que no se entiendan, abreviaturas
propias de quien ha tomado esos apuntes, ideas que no comprendamos, etc. Pero
también puede ocurrir que la comprensión de quien nos deje los apuntes sea errónea,
puede anotar una idea resumen de lo que ha creído entender, pero no se correcta.
Esto hará que nos confundamos o, si confiamos en su criterio, que estemos
equivocados.
Por todo esto, hay que tener en cuenta lo útil e importante que es que
cada uno cree y estudie sus propios apuntes. Por lo tanto, en el momento de
coger apuntes, es importante que tengamos claro qué método queremos utilizar
para ello. Podemos anotar a mano o, si estamos en la universidad, coger apuntes
mediante el ordenador, que puede ser más rápido. Así pues, lo primer a tener en
cuenta es que deberemos contar con el material que nos vaya a ser más cómodo.
Lo siguiente es atender al profesor, tratando de distraerse lo menos
posible para que las ideas no queden sueltas. Para esto, será esencial que
primero oigamos lo que explique y, después, anotemos la idea global y lo más
importante. Trataremos de que las notas que tomemos sean breves, pero al mismo
tiempo han de reflejar lo más significativo.
Si tomamos nota a mano en folios, será importante también que, a medida
que vayamos avanzando con las páginas, enumeremos todas las hojas. De este
modo, si por algún motivo se desordenan los apuntes, nos será más fácil volver
a darles su correcto orden.
Para facilitar el avance y la distinción de temas, lo mejor es que cada
uno de ellos empiece en una nueva página una vez se finalice con el anterior.
La atención que prestemos a la lección será también decisiva para poder
tomar nota no sólo del título del tema, sino también de aquellos aspectos que
podamos agrupar mediante apartados.
Otro detalle importante, aunque parezca una tontería, es tratar de dejar
márgenes, de esta manera podremos aumentar la información posteriormente en
caso de que sea necesario. Es mejor que las notas que tomemos estén lo mejor
estructuradas que podamos.
Podemos utilizar elementos en los apuntes que capten nuestra atención
cuando haya datos importantes a tener en cuenta (flechas, ejes, pequeños
esquemas, etc.) y que también nos faciliten la comprensión.
Si optamos por la opción de tomar nota en folios sueltos, trataremos de
tenerlos organizados en alguna carpeta o archivador, para que no sea más fácil
que los perdamos. Hay quienes optan por encuadernas las hojas una vez han
completado la materia.
A la hora de tomar apuntes, es importante que creemos nuestros propios
signos o abreviaturas, para que la velocidad de escritura sea más eficaz, pero
sin perder información relevante (ej. (ejemplo); jvs (jueves); separa2 (separados);
> (mayor); < (menor), etc.).
Si conseguimos que nuestros apuntes sean lo suficientemente claros y los
entendamos aplicando todo lo dicho hasta el momento, no será necesario que,
posteriormente, los pasemos a limpio. A no ser que lo hagamos en el mismo día y
esto siga ayudándonos a retener información. Pero hay que tener en cuenta que,
el tiempo que dediquemos a esto, podríamos aprovecharlo simplemente avanzando
en el estudio. Bien repasando aspectos de dichos apuntes que sean realmente
relevantes y que puedan ser más complejos, bien completando lo que falte, etc.
Así pues, es importante que se repasen los apuntes tomados en el día para
ver que todo está completo, que son fácilmente comprensibles, etc. Esto
ahorrará mucho tiempo de estudio previo a los verdaderos exámenes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario